Cambio personajes

Cambio: El elemento clave de cualquier historia

Dice John Truby, uno de los más respetados consultores de Hollywood, que el cambio es el elemento clave de cualquier historia. En su libro “The Anatomy of a Story” (“La anatomía de una historia”) nos explica que el motor de una historia exitosa es el deseo. Un personaje desea algo que no tiene, hace determinadas acciones para tratar de conseguirlo y, a medida que actúa, aprende cosas que le ayudan a crecer y evolucionar.

Por regla general, para que una historia tenga interés dramático, hay algún tipo de obstáculo que impide que ese personaje consiga su objetivo. La lucha —interior o exterior— que esas dificultades provocan es lo que causa su cambio.

Cambio en Casablanca y El Padrino

Pongamos un ejemplo muy conocido: la película Casablanca. Un expatriado norteamericano que vive en Marruecos, Rick Blaine, se reencuentra por casualidad con su antiguo amor, Ilsa Lund. Rick quiere recuperarla (el deseo). Pero hay un grave problema: Ilsa está casada con Viktor (el obstáculo). Viktor es un importante agente de la resistencia contra los alemanes. A pesar de que Rick e Ilsa siguen amándose, después de una lucha interior Rick acaba renunciando a Ilsa para que ella continúe apoyando a su esposo en la resistencia. Rick ha experimentado un gran cambio: si al principio de la película era cínico y amargado, al final, gracias al amor, opta por ser altruista y políticamente comprometido.

Otra conocida historia, El Padrino, podría resumirse de la siguiente forma: El benjamín de una familia de mafiosos, que no forma parte del negocio, decide vengar a su padre, al cual han herido a tiros, y acaba convertido en el nuevo Padrino de la familia Corleone. El deseo que lleva a este personaje a cambiar es la venganza, y sus obstáculos son numerosos, desde su propio carácter, hasta sus enemigos. Su cambio va de ser un héroe de guerra a un asesino y el nuevo Don, que encabeza la organización criminal.

Cómo aplicarlo a tu escritura

Si estás escribiendo, tanto ficción como memorias, pregúntate si tu historia tiene todos estos elementos: ¿Qué desea el protagonista? ¿Con qué obstáculos se enfrentará? ¿Qué transformación sufrirá? Sin estos elementos claves, la historia carecería del interés que hace que un lector siga pasando las páginas.

Un truco muy útil, que aprendí de la escritora Joyce Maynard, es el siguiente: Escribe una serie de tarjetas que sigan la siguiente fórmula:

Para memorias: Antes yo……. pero ahora yo……

Para ficción: Antes mi personaje……. pero ahora mi personaje…….

Sigue añadiendo ideas con esta fórmula siempre que se te ocurran y archívalas.

Así nunca te faltará material para escribir, y te asegurarás de que tus historias tengan el ingrediente esencial para una lectura entretenida: el cambio.